Reclamar humedad al casero: qué pruebas sirven mejor antes de plantear responsabilidades
La humedad en una vivienda alquilada tiene algo especialmente frustrante. Al principio parece una mancha pequeña, una esquina algo más fría, un olor raro al abrir un armario. Después llega el moho, la pintura se abomba, la ropa coge olor y la discusión empieza a rondar una sola pregunta: quién paga la humedad en un piso de alquiler. La respuesta no suele depender de una frase tajante, sino de algo mucho más práctico: qué ha pasado exactamente, desde cuándo, y qué pruebas